jueves, 17 de septiembre de 2015

De días, días pasados y hoy...


A lo largo del tiempo, así se fue ella, con otro, como varias, supuestamente en sus búsquedas, en sus fantasías, en sus inhumanidades, hasta en aquello que solo les causa placer el causar daño. La vida los reunió, hasta en sus compatibilidades, en sus deslealtades, en sus incongruencias de lo que son. Así van, sin sentir más allá que el placer del daño propio que se causen y causen a otras personas. Quizás es lo único que sienten, porque si no, son y están íntimamente relacionados a algún tipo de dolor, en función de dañar.

Aprendemos hasta el punto de volver a ponerle atención a la intuición de tanto que no encaja, en la toxicidad de su sensualidad, que fue un veneno endulzado por su sociopatía, en eso tan destructivo de la especie humana, que es tan sutil, pero dan sus señales. Siguen y seguirán, como sus semejantes, mientras otros aprendemos a ser más precavidos, más atentos a lo que es la realidad de la vida, porque hay seres verdaderamente humanos, que hasta pueden llegar a sentir todo aquello que es vida real, no así como que "me dan lo mismo", porque me reitera que hay tanto que podría dolerme, que a veces duele, que es la vida misma, aunque hay tantísimo que no me resulta de indiferencia alguna, como continuar aprendiendo que hay personas que valen la pena y curiosidad de conocer mucho más, porque hay muchos seres genuinamente buenos que no me son indiferentes: toda persona que me implica humanidad.