jueves, 1 de octubre de 2015

¿Complicaciones?

Algo me decía que no debía involucrarme, que no debía ceder a esa tentación. Una caricia de manos que llevó a otra, también llevó a besos y abrazos que desencadenaron un sensual y largo romance. Me dejé contaminar de su erotismo, ese que enmascaraba sus tendencias vengativas, hasta las narcisistas y las sociópatas.

Ese erotismo, esa sensualidad, en su seducción, supuestamente habiendo encontrado algo de paz interior, revelan que sus acciones de hoy en día, que esas tendencias eran para aprender a acomodarse en dinero, otras toxicidades y más, a través de su insaciable voracidad. Supuestamente es feliz, supuestamente conoció lo que es amar plenamente. No sabe lo que es amar, por eso dulcemente contamina, enferma, consume y desecha.

Hay muchas personas así, que hasta han estado en posiciones de poder, que quizás aún siguen con buenas influencias, queriendo dominar al mundo, queriendo reducirlo a diestra y siniestra a solamente ellos, porque no saben hacer otra cosa, solo esas sus nefastas acciones acumulándolas cual trofeos. 



Sin embargo, la vida ha continuado, porque es parte del resto de la naturaleza humana aprender, seguir viviendo, nutriendo lo saludable, conservando las esperanzas, sin expectativas, pero con sueños.