lunes, 12 de octubre de 2015

De miradas y perdones...

Algunos años atrás, recordando errores de vida, con una muy querida amiga, Esperanza, conversábamos sobre las implicaciones de lo que era el perdón. Ella me recordaba que no es lo mismo pedir perdón, que un perdóname, que un "perdoname" y que un "perdonamé". No digamos un "perdón, te amé", así como un "perdóname, te amé", etc... Cada uno, a la vez, con sus implicaciones si hay una mirada mutua, porque es en esos precisos momentos cuando se sabe si la otra persona está siendo sincera y honesta, más aún cuando mirándote, te sostiene las manos.

No es solo las miradas, es todo lo demás que se comunica desde el corazón.