viernes, 2 de octubre de 2015

De inundaciones y otros desastres...


En el 2008, en Las Cruces, Petén, hubo una fuerte inundación. Hubo tanta movilización, tanta gente que tenía algo lo había perdido todo. Tanta gente que no tenía nada, continuaba perdiendo todo. La esperanza se desvaneció. Se dieron esfuerzos de tanta ayuda, tantos intentos, hasta que de repente una señora dio órdenes de que la emergencia dejara de ser dirigida y atendida por CONRED.

Ya no supe mucho de qué más pasó después de unas series de fotos que fui a hacer, para también así tratar de colaborar. Supe, pese a todo, que hubo esfuerzos que nunca cedieron, nunca pararon, siguieron y continuaron. Estoy seguro que al día de hoy hay varios de esos esfuerzos que aún se dan, aunque sea de otra índole, porque ya estaban antes de la inundación. No era cuestión de esperanza, ni de expectativas, siempre fue la voluntad de ayudar y colaborar. Ojalá esfuerzos similares se hayan dado en otros desastres a lo largo del país, a lo largo de nuestra historia reciente.

Hoy vemos esfuerzos similares, que siguen, pese a sus limitaciones, que ojalá como todos esos esfuerzos, como las manifestaciones que lograron tanto, se den en esfuerzos de lucha de ayuda. Tengo la expectativa de que ojalá, así como hay políticos que ahora están en prisión, que haya esa voluntad para ayudar, para colaborar, para continuar luchando por vivir de manera sana. Hay mucho por continuar haciendo, aunque en este momento el enfoque sea sobre la Aldea Cambray II. No hay espacio para la indiferencia, nadie merece indiferencia. Hay que apoyar a quienes luchan por rescatar todo lo digno de esta vida: quienes aún siguen vivos y luchan por sobrevivir. Tanto es el apoyo necesario en estos momentos que me cuesta tomar en cuenta que hay gente tan insensible, tan indiferente, porque hay tantas personas que hasta llegamos a sentir todo, pese a nuestras limitaciones. A algunos ciertamente nos duele todo aquello que muchos no sienten.

Hay que considerar toda forma de apoyar a los rescatistas, porque hasta ellos necesitan ayuda, todos quienes están en esa batalla de vida.