jueves, 19 de noviembre de 2015

De algo y la nada...


La amplia diversidad de enfermedades, hasta el momento, es finita. Eso me recuerda los casos de enfermedades transmitidas por vectores, como por ejemplo malaria, dengue, leishmaniasis, así como las que no tienen que ver con vectores, como cancer y las demás. Cada enfermedad tiene su tratamiento, excepto las obviamente incurables, que bien hasta pueden implicar la muerte. Toda vida implica muerte, mas prefiero toda vida evitando libertinajes y así tener una muerte digna, que el bochorno de no vivir lo que merezco vivir, pese a haber vivido ya varias enfermedades (incluso amorosas) y más. También he vivido y sobrevivido a varios sustos de muerte, por lo que prefiero la dignidad propia, porque esa dignidad también es de correspondernos con mis seres queridos en reciprocidad a su solidaridad, a su cariño, a su aprecio y a su amor, porque al menos aún puedo compartirles algo de lo que su ejemplar existencia en mi corazón también me son, como así lo es la fotografía, porque me son, me existen, y quizás más. Sea como sea, al menos sé que el día que muera tendremos claras las canciones "Parao" de Rubén Blades y la inevitable "Bravado" de Rush.