jueves, 18 de mayo de 2017

¿De sofisticación y cansancio?


¿Qué se supone que es la sofisticación? ¿Una máxima expresión del intelecto, cultura, erudición, humanismo? Los cánones varían acorde a los diferentes egos. Esos cánones de máximo desarrollo intelectual, que se supone que deberían implicar humanismo, parecen hoy en día tan relativos como el super ego de cada persona que lucha por demostrar de que sí es genuinamente inteligente, culta, conocedora, erudita, humana, etc., etc., etc... Etcétera.

Me quedo mejor con el escape de ser simple y sencillamente inferior a cualquier persona que se considere intelectual, culta, conocedora, sofisticada, inteligente, etc., cuando el humanismo anda en ausencia de alguna riqueza que pueda implicar compartir. Lo demás, bien puede ser imposición, como cuando los super egos siempre se liberan de responsabilidades, con justificaciones, evadiendo, siempre protagonizando, siempre combatiendo entre sí. Las conversaciones no existen, solo los monólogos que imponen. Pareciera una decadencia contemporánea, cuando es una decadencia de diversos matices, dada su arrogancia y petulancia.

Debo de estar cansado, otra vez. Agotado, exhausto, humillado, ridiculizado, desgastado, reducido, exacerbado de todo, es demasiado minimalista, demasiado poco para tanto sentir, para tanto observar. Es una miserable condena. No debo estar cansado. Estoy cansado. Ojalá la muerte deje de ser tan cobarde conmigo. Maldita muerte que no me lleva. Maldita vida que tampoco colabora con vivir.